Bodas de Papel – Unidos por el wifi

Fecha: 
2015

En el año 2015 ETECSA, empresa encargada de las Telecomunicaciones de Cuba instala en zonas específicas de La Habana los primeros replicadores de la red inalámbrica wi-fi para la ciudadanía. Con un costo de 2 cuc la hora de conexión online, los usuarios podían consumir el servicio si tenían los dispositivos requeridos para ello (laptop, celular, tablet). De este modo una oleada de personas comienza a trasladarse diariamente desde alejados puntos de la ciudad hacia estos lugares, que no tenían las más mínimas condiciones de comodidad y de privacidad.

De pie o sentados en bordes de aceras, escaleras; aglomerados en parques, pórticos de edificios, etc. el público interesado en comunicarse con familiares, colegas, que radican en el exterior del país o todo aquel que deseaba navegar en la web, debía recurrir a estas zonas, alternativas prácticamente únicas, si se piensa en el alto costo de las otras pocas opciones que ofrece ETECSA.

Aprovechando este contexto y al aproximarse, en ese momento, la  celebración de mi primer aniversario de bodas con una norteamericana - aniversario marcado por la distancia –, decidí ofrecer a mi esposa un regalo a través de la aplicación de videollamadas IMO; el cual consistía en realizarle un stripper en la céntrica esquina de L y 23, en el Vedado, donde se halla una de las zonas wi-fi más concurridas. Para ello, días antes a la fecha de conmemoración de mis Bodas de Papel, el 28 de noviembre de 2015, convoqué mediante invitaciones vía email y facebook a los amigos, para que compartiéramos juntos dicho obsequio.

El día en cuestión me hice acompañar por un dúo de mariachis - símbolo en la esfera popular cubana del romance -  que fueron contratados previamente, aunque desconociendo las acciones que yo tenía planificadas.
La salida de este gesto artístico del escenario tradicional de la galería, su carácter intrusivo, agresivo, interventor en la moralizante dinámica urbana, se justificaba por la ya mencionada imposibilidad de comunicarse online de manera privada. La crítica a la sobrexposición de la intimidad en el espacio público delineaba las pautas de este evento.

La obra utilizaba como plataforma de existencia la red de redes, al emplear los espacios de difusión más socorridos por los cibernautas a nivel internacional, como son Youtube y facebook y al publicar en varios diarios digitales como Havana Times, On Cuba, Diario de Cuba, de la mano de periodistas y críticos de arte, un grupo de reflexiones y comentarios que construían el marco teórico de la obra.
Paralelo a la circulación del video del stripper, sin crédito de autor ni grandes ediciones en el internet; se distribuía la misma versión de “mano en mano”, mediante teléfonos celulares, memorias flash y el paquete semanal espacios habituales para el intercambio de la información en Cuba.

Textos de Referencia: